Ni corta ni perezosa supe en
seguida que iba acabar yendo a ver esta película al cine. La razón número uno se debe a que mi pareja es un amante de la ciencia ficción, y la segunda es que en mi opinión, si
quieres ver efectos especiales, es mejor verlos en la gran pantalla y a ser
posible a un buen precio. Es por ello que los miércoles son mi días favoritos para ir al
cine, ya que a 4,50 la entrada cualquier película en la que se tenga un mínimo de
interés por ver se vuelve cercana al bolsillo del espectador.
Así pues fui a verla el pasado
miércoles y, como siempre que voy a ver ciencia ficción, iba sin saber qué me
iba a encontrar. Lo mejor hoy en día es no ir con expectativas, ni buenas ni malas, al cine y menos
en lo que a ciencia ficción se refiere, pues te puedes encontrar de todo.
