Con un silencio triple, así es como da comienzo el prologo que introduce El Nombre del Viento de Patrick Rothfuss y así es como quiero empezar yo mi nueva entrada de Blog: dedicándole un profundo silencio porque realmente lo vale.
Sabes que un libro es bueno cuando, desde la segunda frase, ya te ha envuelto como una manta y te aisla del mundo que te rodea; es en ese preciso momento cuando sabes que te va a enganchar y no te va a soltar y te introduce en sus páginas con un abrazo silencioso. Por eso es por lo que quiero empezar este post mencionando ese silencio triple, porque es con un silencio profundo, de esos que luego son rotos con un magnifico rugido de reconocimiento, como yo quiero empezar a hablar de este libro.
