Posiblemente a ti nunca te han
dicho que debes maquillarte para ir a trabajar, porque los hombres deben ir
decentemente a su puesto de trabajo.
Posiblemente a ti nunca te han
dicho que ibas demasiado provocativo y que eso podía ser perjudicial
para ti.
Posiblemente a ti nunca te han
dicho que tienes mala cara y que estarías mejor si te arreglases un poco o si cuidases mejor tu imagen.
Posiblemente tu nunca hayas tenido miedo de ponerte una camiseta demasiado ajustada, por si alguna mujer te paraba por la calle e intentaba tocarte.
Posiblemente tu nunca hayas
tenido que cruzarte de acera por miedo al grupo de mujeres que venía de frente.

