Con la llegada y expansión del
otoño, e intentando burlar las lluvias de esta imprevisible e inestable
estación, se nos presenta un momento perfecto para disfrutar del campo, de los
colores del monte y, para mí, una de las mejores oportunidades
para hacer excursiones y senderismo, pues la belleza de nuestros parajes
sobrecogerá a cualquiera.
Uno de mis lugares favoritos para
pasear son los alrededores de la urbanización de El Pimpollar, más concretamente la zona del Molino Nuevo (nombre irónico ya que realmente la zona está coronada por un molino prácticamente en ruinas), rodeado de
vegetación y el pequeño Río Cofio, que atraviesa esas tierras permitiendo la
existencia de la fauna y flora que allí habita.
