Qué ver, por dónde pasear y reseña de los mejores lugares: rutas que ningún visitante debe perderse
Lo primero que habría que decir
de Londres no es que es bonita, o que es grande, o ruidosa, o limpia, o que hace mal tiempo… no, lo primero que habría que decir de Londres es
que es variada en todo lo que la conforma: sus gentes, su cultura, sus
edificios, sus restaurantes… fue lo
primero que pensé cuando salí del aeropuerto y me metí en el metro, donde
conviven culturas y tipos de personas distintas por completo, opuestas, y donde
parece que cada uno lleva su ritmo y su estilo de vida, sin meterse en el de
los demás. Lo cierto es que creo que en Londres podrías ir cómo más te gustase
ir y, mientras en otras ciudades se consideraría estrafalario, allí no pasaría
de llamar la atención.
Así es Londres, en todo, su
máxima esencia (o al menos fue lo que me transmitió a mi) es que cada uno de
sus detalles son distintos pero, de forma curiosa, no desencajan entre sí, sino
todo lo contrario: conforman lo más especial de esta ciudad que todo el mundo
debe visitar.
