El pasado domingo 15 se cerraron
un año más las puertas de la XVI Salón Internacional del Cómic de Madrid que se celebró en el
Pabellón de Cristal del Recinto Ferial de la Casa de Campo, y, como todos los
años, los cuatro días de duración de este acontecimiento fueron aprovechados al
máximo por personas de todas las edades
amantes del comic y del manga donde, disfrazados o no, pudieron sacar a
relucir su lado más friki enterrándose en los cientos de productos de este
género que ofrecen los stands del evento tras una dura y fría espera en la
calle para sacar las entradas, pero que sin duda mereció la pena.

Desde niños, hasta adolescentes,
jóvenes y adultos, tanto tras como delante de los puestos, todos pudimos
disfrutar de los stands de siempre, pero esta vez acompañados de un espacio aún
más amplio al estar muy bien organizado y todo por separado, de forma que en la
planta superior estaban las zonas de juego y de cosplay (incluido el stand de
maquillaje gratuito) y en la inferior los puestos para comprar la amplia
variedad de productos que se nos ofrecen, al gusto de todos
,
así como las exposiciones que todos los años se exponen en los salones del
comic, siempre en relación con este noble arte de narración en forma de
historieta.