Hasta el 5 de mayo se podrán ver de
forma gratuita las dos exposiciones que la fundación Mapfre expone en sus
salas: Luces de Bohemia. Artistas, Gitanos y la definición del mundo moderno e
Impresionistas y Postimpresionistas. El nacimiento del arte moderno.
Como ya venía anunciando desde la
anterior entrada en la que os he hecho una reseña sobre la exposición Luces de Bohemia, a continuación os hablaré de mi experiencia visitando la otra
exposición que presenta la Fundación Mapfre: Impresionistas y Postimpresionistas,
expuesta a lo largo de todo el segundo piso, de forma circular, y que está presentada con el Autorretrato de Van Gogh, lleno de color y pintado con
pinceladas amplias que dan mucho contraste a la obra, dando a entender el tipo de obras que
se podrán encontrar en sus pasillos. Os pongo debajo el cartel que da pie a la
exposición y en la que aparece la obra.
La exposición empieza a partir de 1886, momento en el que
se hizo la octava y última exposición impresionista. A partir de ahí el público
empezó a asimilar las novedades artísticas que este movimiento representaba y sus
artistas empezaron a ganar cierto renombre; es entonces cuando empiezan a
surgir las obras que se exponen en las paredes de la Fundación Mapfre. Sin
embargo ocurrió algo: de esta fecha a 1900 la sociedad se vio envuelta en el desarrollo
de la modernidad más profunda y radical que llevó a la misma a una evolución en
todas sus ramas, incluida el arte. Con estos cambios el Impresionismo evolucionó
hacia diferentes actitudes pictóricas que delimitarían los principios estilísticos
y abrirían la puerta a los lenguajes de las vanguardias del siglo XX.

