Es habitual, como dice mi pestaña
de Arte y Gastronomía, hablaros de una cosa o de otra en mis post, sin embargo
el otro día hice una salida con mis padres y tuvimos ambas cosas en el mismo
paquete, lo cual fue una experiencia muy agradable. Fuimos a ver la exposición de Pissarro, en
el Museo Thyssen, y tras ello, andando por la Gran
Vía hasta llegar a Fuencarral, nos paseamos por esta hasta la Calle
Colón, donde encontramos la Bodega de la Ardosa, una bodega centenaria, de las
que ya quedan muy pocas, fundada en 1892.
Respecto a la exposición de
Pissarro decir que fue una verdadera delicia. La exposición se termina el día
15 de septiembre, en apenas unos días y la verdad es que merece la pena, aunque
es un poco cara: 10 euros o 6 si se tiene el carnet joven o de estudiante. Por
lo general yo no haría un post sobre una exposición que cuesta dinero, pues
estoy a favor de la cultura gratuita al alcance de todos, pero como encontrar
una exposición en las que se junten las obras de este autor es muy complicado
porque están repartidas por todo el mundo, os hablo de ella para mostraros
algunas de sus obras que esta exposición presenta.
