"Nosotros somos la última luz de un ocaso y seremos, tras una larga noche, la aurora del porvenir"
Con
esta cita de Giovanni Segantini da comienzo la exposición “Del Divisionismo al Futurismo” presentada por la Fundación Mapfre el pasado 17 de febrero y
que estará abierta hasta el próximo 5 de junio. A lo largo de sus diferentes salas podremos ir
viendo la evolución de este grupo de artistas italianos que acabarían jugando un
papel importante en la renovación del arte italiano entre finales del siglo XIX
y principios del XX.
El
Divisionismo surgió con un grupo de jóvenes pintores que en 1891 hicieron su
primera aparición pública en la Triennale di Brera en Milán; y lo hicieron como un
movimiento autónomo que, aunque nació de las mismas fuentes teóricas que dieron lugar
al puntillismo en Francia, se diferenció del mismo en que para los divisionistas la investigación sobre la
descomposición de la luz y el color era un medio en vez
de un fin: un medio que está sometido al propio mensaje de la obra, como se
verá en las diferentes pinturas de la exposición.













